Archivo de la etiqueta: evoca

CINCO POEMAS DE ANTONIO GALA

Antonio Gala es un reconocido escritor, periodista, dramaturgo, ensayista y poeta español.

Nacido en Ciudad Real aunque Cordobés por adopción, Antonio Gala se licenció muy joven en Derecho y Filosofía. Tras una estancia en la orden monástica de los Cartujos, de la que fue expulsado, se traslada a Portugal en 1958.

Desde allí participa en el Premio Adonáis de poesía, donde es premiado con un accésit porEnemigo íntimo (1959). Este es el punto de partida de su carrera literaria.

Tras una época en ItaliaGala pasa a trabajar como articulista en el diario El País, trabajo que continuaría más tarde para el periódico El Mundo.

En 1990 gana el Premio Planeta de novela con su primera obra, El manuscrito carmesí. A partir de entonces ha publicado varias novelas, de la que habría que destacar La Pasión Turca (1993) llevada al cine por Vicente Aranda.

En la narrativa, Gala se ha inclinado siempre por un enfoque histórico, a partir del cual da rienda suelta a sus propias obsesiones y la confrontación con el mundo actual.

Gala también ha logrado éxito con sus piezas teatrales, pese a cierta resistencia de lacrítica especializada, al igual que con su poesía y sus ensayos, es mayor el éxito popular que el académico.

Ha recibido premios tan importantes como el Nacional de Teatro Calderón de la Barca(1963) o el Premio de Andalucía de las letras (2005)

Mediterráneo Mi cinturón aprieta tu cintura, y tu sonrisa, mi corazón. Sobrevolamos las islas indecibles y a nuestro paso las nubes se disipan. ¿Cómo regresar al beso la armonía sin que la respiración se entrecorte? ¿Cómo planear la noche compartida después de tanta ausencia? Sólo el aire es aliado nuestro porque nuestro deseo es de aire puro. Cuando descendamos a la tierra las alas deberán seguir batiendo: el aire de las alas es nuestro sostén único y las alas del aire nuestro lecho. Desembocan los ríos en los mares azules como en tu pecho desemboca el mar. Abrázame en tus alas para que otro aire no me roce sino tu aliento, del que vivo y muero. Bajo el cielo impalpable hecho de luz y espera, abrázame, amor mío, con tus alas. Abrázame sobre la corrompida ciudad sagrada de los hombres. Por saber tuyo el vaso en que bebías… Por…

Mediterráneo

Mi cinturón aprieta tu cintura,
y tu sonrisa, mi corazón.
Sobrevolamos las islas indecibles
y a nuestro paso las nubes se disipan.
¿Cómo regresar al beso la armonía
sin que la respiración se entrecorte?
¿Cómo planear la noche compartida
después de tanta ausencia?
Sólo el aire es aliado nuestro
porque nuestro deseo es de aire puro.
Cuando descendamos a la tierra
las alas deberán seguir batiendo:
el aire de las alas
es nuestro sostén único
y las alas del aire nuestro lecho.
Desembocan los ríos en los mares azules
como en tu pecho desemboca el mar.
Abrázame en tus alas
para que otro aire no me roce
sino tu aliento, del que vivo y muero.
Bajo el cielo impalpable
hecho de luz y espera,
abrázame, amor mío, con tus alas.
Abrázame sobre la corrompida
ciudad sagrada de los hombres.

Por saber tuyo el vaso en que bebías…

Por saber tuyo el vaso en que bebías,
una tarde de junio lo rompiste.
Bebió la tierra el agua, limpia y triste,
y ahora tienes la sed que no tenías.

Quizá otra vez vendrán tus buenos días
y bebas sin mirar, como bebiste.
O quizá el vaso en el que te ofreciste
otras manos lo quiebren, no las mías.

Igual que el que de noche se despierta
y busca cerca el agua preparada,
te buscó a ti mi voz y no escuchaste.

Pon a tu corazón desde hoy alerta:
no nieguen a tu sed enamorada
el mismo sorbo aquel que derramaste.

Almuñécar

Durante un anochecer en esta playa te amé tanto
que una respiración
para los dos bastaba.
Suspendieron el mar, para mirarnos,
su armonioso escalofrío,
y su unánime vuelo de gaviotas.
Se divertía el agua, sonrosada,
como si fuera a amanecer,
y se posó el silencio sobre el aire
lo mismo que un jilguero en una rama.
No existía para el amor
futuro ni pretérito:
todo era eterno instante….
Y de repente, sobre tus hombros
observé, mientras te besaba,
que nos veían ojos codiciosos.
No supe si eran de los viejos fenicios
o quizá de la noche…
No tardó en quedar claro
dónde va el ruiseñor cuando mayo termina.
La muerte que los devoró a ellos,
sigilosa nos acechaba.
Nuestro amor, como el de ellos, fue vencido.
Pero yo te amo todavía.

Alargaba la mano y te tocaba…

Alargaba la mano y te tocaba.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.

La libertad
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos…..

Alargaba la mano y te tocaba.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.

Todo estuvo de nuestra parte, pero
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.

Una voz, en la calle, llama y otra
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.
¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle….Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?

Permanecemos. Sí, permanecemos
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.
La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.
Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser….¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.
Se reanuda la inútil existencia….
Y alargaba la mano y te tocaba.

Hoy encuentro, temblando ya y vacía…

Hoy encuentro, temblando ya y vacía,
la casa que los dos desperdiciamos
y el vago sueño del que despertamos
sin habernos dormido todavía.

Acordarse del agua en la sequía
no hace brotar ni florecer los ramos.
¿Dónde estás, dónde estoy, y dónde estamos?
¿Qué fue del mundo cuando amanecía?

Hoy me pasa el amor de parte a parte.
Temo encontrarte y no reconocerte.
Temo extender la mano y no tocarte.

Temo girar los ojos y no verte.
Temo gritar tu nombre y no nombrarte…
Temo estar caminando por la muerte.

 

FUENTE:

http://zonaliteratura.com/index.php/2012/07/13/cinco-poemas-de-antonio-gala/

Anuncios

JAVIER MORO : "LA HISTORIA DE AMÉRICA TAMBIÉN ES LA NUESTRA"

Segovia
Segovia (Photo credit: ferlomu)
Brasil
Brasil (Photo credit: wdroops)

Brasil Rio de Janeiro
Brasil Rio de Janeiro (Photo credit: Germania Rodriguez)

“Tenemos un patio trasero con el que compartimos valores e idioma pero del que desgraciadamente no sabemos nada. Ese desconocimiento es trágico. En el colegio deberían enseñar la historia de América, que también es la nuestra”, ha exclamado, al tiempo que se ha congratulado de que sus novelas sirvan para dar a conocer los hechos del pasado.

Moro, que emplea entre tres y cuatro años en cada novela, uno de ellos de investigación, asegura que trata de escribir siempre con el máximo rigor, pero no se considera historiador. Tampoco se reconoce como autor de novela histórica. Según dice, cuenta la historia desde dentro y trata hacer de convertir en personajes de carne y hueso a aquellos “de mármol” olvidados por la historia.

Así lo ha hecho en El imperio eres tú, en el que refleja el nacimiento de Brasil, el mayor país de Sudamérica, donde ha sido acogido con polémica. De ésta habló en Segovia, durante su participación en el taller Teoría del Iceberg, la cultura de la entrevista organizado por el diario ABC e IE University en el marco de las actividades del Hay Festival.

El encuentro, conducido por los periodistas de ABC Jesús García Calero e Inés Martín Rodrigo, ha contado con la presencia del historiador Anthony Beevor, el director de cine Agustín Díaz Yanes y la consejera de Ganadería y Agricultura de Castilla y León, Silvia Clemente.

En declaraciones recogidas por Europa Press, el autor, recién llegado de su cuarta gira por Latinoamérica y próximo a marcharse de nuevo a Brasil, ha achacado sus desavenencias en el país brasileño al nacionalismo de una “intelectualidad arcaica” existente que se siente dueña de su historia.

“No es justo que te digan que el libro está plagado de errores, porque eso es difamar. Que me digan qué errores hay, porque un error es una cosa y la diferencia de opiniones, otra”, ha señalado el autor, quien calificó esa mentalidad de “lamentable” y advirtió que “propicia la división”.

El escritor ha indicado no obstante que “gracias a Dios el público no es tonto” y que su sitio web está repleta de mensajes de ciudadanos brasileños que le dan las gracias por contarles su historia.

El Premio Planeta, que dejará su “reinado” el próximo 15 de octubre, resaltó por otra parte la “oportunidad de oro” que este galardón supone para un autor y ha se ha mostrado encantado con la intensa labor de promoción que éste conlleva.

Para él, el libro nunca se termina hasta que el escritor no se encuentra con la persona para la que trabaja. “Me gusta lo que el lector tiene que decir, el feedback”, dijo.

MIREILLE MATHIEU – SOUS LE CIEL DE PARIS

le ciel de Paris,
S’envole une chanson.
Elle est nee d’aujourd’hui
Dans le coeur d’un garcon.
Sous le ciel de Paris,
Marchent les amoureux.
Leur bonheur se construit
Sur un fait pour eux.
Sous le pont de Bercy,
Un philosophe assis,
Deux musiciens, quelques badauds
Puis des gens par milliers,
Sous le ciel de Paris,
Jusqu’au soir, vont chanter
L’hymne d’un peuple epris
De sa vieille Cite.
Pres de Notre-Dame,
Parfois, couve un drame,
Oui, mais a Paname,
Tout peut s’arranger.
Quelques rayons du ciel d’ete,
L’accordeon d’un marinier,
L’espoir fleurit
Au ciel de Paris.
Sous le ciel de Paris,
Coule un fleuve joyeux.
Il endort, dans la nuit,
Les clochards et les gueux.
Sous le ciel de Paris,
Les oiseaux du Bon Dieu
Viennent du monde entier
Pour bavarder entre eux
Et le ciel de Paris
A son secret pour lui.
Depuis vingt siecles, il est epris
De notre ile Saint-Louis.
Quand elle lui sourit,
Il met son habit bleu.
Quand il pleut sur Paris,
C’est qu’il est malheureux.
Quand il est trop jaloux
De ses millions d’amants,
Il fait gronder sur eux
Son tonnerre eclatant
Mais le ciel de Paris n’est pas longtemps
cruel…
Pour se faire pardonner, il offre un
arc-en-ciel…

AMAR OTRA VEZ [EN DIRECTO-EN VIVO-LIVE]

Una de las mejores versiones de esta cancion original en frances, con subtitulos en Espanol.

"DESDE EL SUELO" EXTENSO LA MIRADA

RAMAS DE FUERZA

MOMENTO DE BELLEZA DE CIELO